Haciendo Amigos Parte 2

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Segunda entrada dedicada a los amigos.

Hoy voy a hablar de dos parejas latinas que están viviendo acá en Melbourne y que ahora son nuestros amigos.

Simplemente decir SI

Luego de la reunión de la final de Footy, nos hicimos amigos, no solo de quienes nos invitaron, sino de su familia. Cerca de un mes después, nos invitaron a un cumpleaños en un parque aproximadamente a 2 horas de viaje en transporte público de nuestra casa. Ese día originalmente teníamos otro compromiso y teníamos pereza de ir, pero finalmente decidimos ir… por que no? Decidimos decir SI a un cumpleaños «Aussi style». En el camino nos perdimos, pero finalmente luego de un viaje largo, llegamos. En el cumpleaños estaban nuestros amigos y otras 3 parejas, todos con niños. Una de las familias era mexicana, papá, mamá y 2 hijos, el menor casi de la misma edad que mi hijo. Por el idioma y los niños, empezamos a hablar, les contamos nuestra historia, nos contaron la de ellos y realmente nos conectamos muy bien.

Al terminar la celebración, hacia las 8 PM, nos despedimos ya que nos quedaban 2 horas de viaje, pero ellos se ofrecieron a, si queríamos, nos podíamos quedar en la casa de ellos por la noche, al otro día iríamos a la iglesia y luego a almorzar, y en la tarde nos dejarían en nuestra casa. De nuevo, podíamos haber hecho lo «normal» que es decir «no gracias», pero preferimos decir SI. Estuvimos con ellos esa noche, hasta el otro día, almorzamos, la pasamos muy bien. Han sido una bendición para nosotros, nos han regalado cosas para la casa y nos han apoyado mucho. Ellos llevan 5 años desde que migraron y ya se encuentran acoplados, pero entienden la situación en la que estamos y decidieron apoyarnos. Otros nuevos grandes amigos.

Resultados Prácticos

El objetivo de este blog siempre ha sido apoyar a quienes deciden migrar a Australia, mostrándoles la experiencia que nosotros tuvimos, esperando que aprendan de nuestros errores y que su proceso sea más fácil que el nuestro. Esto se volvió mucho más real hace poco más de un mes cuando conocimos a una pareja de venezolanos que por medio del blog nos pidieron ayuda y que tuvimos la bendición de conocer personalmente. Les hemos podido indicar en la práctica dónde y cómo hacer las cosas y hemos podido compartir dificultades del proceso, así como bendiciones y buenos momentos.

Estamos trabajando juntos para que las dos familias estén cada vez mejor, apoyándonos mutuamente y ayudándonos.

En próximas entradas hablaré del apoyo de la iglesia y de dos grupos más de amigos.

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Haciendo Amigos Parte 1

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ANTERIOR (Cronológica)

Esta es la primera entrada en esta sección del blog dedicada más a cómo me siento y menos al proceso, sin embargo puede ser muy útil, ya que hablando con personas que han migrado, los sentimientos son similares y suceden tarde o temprano. En esta sección voy a contar un poco de lo que he sentido, de lo que he vivido y de cómo y porqué he hecho algunas cosas y los resultados que he obtenido de eso.

Esta primera entrada la voy a dedicar a los amigos. Llegando a un país desconocido, con culturas diferentes, sin conocidos, lejos de la familia, los amigos son la nueva familia. Hoy voy a contar 2 historias, 2 anécdotas de cómo conseguimos algunos amigos. Tengo, además de estas, otras historias de amistades que estamos construyendo acá en Australia.

Reencontrando el pasado

La primera de las anécdotas ocurrió sólo 1 semana después de haber llegado a Melbourne.

De las primeras cosas que hice luego de llegar a Melbourne fue actualizar mi información en las redes sociales (Facebook, Linkedin, etc), poniendo como ciudad de residencia a Melbourne y subiendo algunas fotos en la ciudad. Gracias a una de estas fotos, recibí un mensaje directo por Facebook de un compañero de colegio. A R lo conocía desde el colegio, pero no hablaba con él desde el grado de colegio, hace más de 15 años, sin embargo me escribió contándome que él también esta viviendo acá en Melbourne, así que organizamos un día para encontrarnos y tomarnos un café.

Esa tarde que nos estábamos tomando un café nos preguntó donde estábamos viviendo, si ya teníamos organizado el arriendo, dónde estábamos mercando, en fin, si teníamos organizado todo. Le contamos que estábamos buscando apartamento, ya que el lugar donde estábamos quedándonos era sólo por 4 semanas. Él nos ayudó a conseguir el apartamento donde estamos viviendo ahora, nos recomendó con el arrendador y lo logramos obtener.

Con ellos también fuimos a su iglesia. Nosotros hemos sido Católicos toda la vida, pero fuimos con ellos a una iglesia Anglicana. La verdad, es muy similar a la católica en cuanto a las ceremonias, la misa, etc, con algunas diferencias menores como que los sacerdotes anglicanos si se pueden casar y la iglesia anglicana no le da tanto peso a la Virgen María. En una próxima entrada hablaré de la comunidad de la iglesia y todo el apoyo que hemos obtenido.

Continuando con esta pareja de amigos, básicamente se convirtieron en la familia australiana que no tenemos. Con ellos hemos celebrado los cumpleaños, con ellos hemos comido ajiaco de domingo, con ellos hemos ido a paseo a la playa… son nuestra familia.

Amigo Australiano

Luego de llevar un tiempo viviendo en Melbourne, fui a una conferencia gratuita para pequeños empresarios, intentando conocer qué tan fácil o difícil es crear empresa acá en Australia. No resultó siendo para esto la conferencia, pero manejaron temas bastante interesantes. El último día de la conferencia hablé con otro asistente a la conferencia quien resultó teniendo una empresa en IT y con quién hablamos sobre mi posibilidad de empleo. Si bien me aclaró desde el principio que él no tenía vacantes, si se ofreció a revisar mi hoja de vida y ofrecerme comentarios sobre ella.

Al día siguiente de la conferencia nos encontramos, le entregué mi hoja de vida y desde ese momento intercambiamos correos electrónicos, él me enviaba comentarios y yo le enviaba la hoja de vida con las correcciones. En un momento le surgió un proyecto un poco más grande de lo usual y me ofreció trabajar un par de semanas con él, desarrollando un par de reportes, algo muy básico, pero que podría ayudarme a empezar a obtener la experiencia australiana.

Luego de este trabajo, nos invitó a ver la final de Footy en su casa. Esto es para las personas de Melbourne lo que es el Super Bowl para un estadounidense. Fuimos a su casa, compartimos con su familia, y desde ese momento ingresamos al círculo de amigos de él, así como él ingresó a nuestro círculo de amigos.

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La Gran Pregunta: ¿Vale La Pena?

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ANTERIOR (Cronológica)

Estoy en el proceso de revisar las entradas, los comentarios, darles algún tipo de orden y publicar las preguntas y respuestas más relevantes de los comentarios como entradas del blog. En este proceso me encontré con una pregunta que, no sólo me la hicieron como comentario del blog, sino que yo también me la hago seguido… anoche, hablando con mi esposa nos la hicimos de nuevo.

La pregunta textual que me hicieron en uno de los comentarios fue:

¿Hasta ahora, de acuerdo a lo que has vivido y visto sí vale la pena esa inversión, que la verdad, no es baja?

La respuesta el 22 de Junio fue:

La verdad llevamos poco menos de 2 meses… no sabría que contestar, depende mucho de cómo es la vida de uno antes de migrar, depende mucho de qué tanta tolerancia al cambio se tiene… ¿Me arrepiento de la decisión? NO. ¿Lo haría de nuevo? SI. ¿Es fácil hacerlo? NO. ¿Vale la pena hacerlo? Creo que SI. Para nuestra situación, SI, para como estábamos en Colombia SI. No estábamos mal, estábamos bien. En este momento no estamos mejor que cuando salimos de Colombia (no estamos mucho peor, aunque económicamente si estamos más apretados), pero todavía veo muchas posibilidades para llegar a estar mejor. Conozco una pareja que lleva poco más de 2 años (sin hijos), conozco otras personas que han migrado de otros países… hasta ahora, todos los que conozco están felices… Pero de nuevo, ¿Vale la pena? Depende mucho de lo que tienen en Colombia, de lo que esperan de Australia y de lo dispuestos que están para sacrificar algunas cosas que se tienen en Colombia que no tendrán acá, por lo que tendrán luego en Australia

La respuesta hoy, 9 de Octubre es:

Ahora ya llevamos poco más de 5 meses y sigo sin saber qué contestar. O no, tal vez ya tengo más claro que la respuesta a esta pregunta siempre será Depende. Al migrar, uno siempre gana cosas y pierde cosas. Hoy voy a hacer una lista de lo que siento que he ganado y lo que siento que he perdido. Personalmente valoro más lo ganado que lo perdido y por esto, siento que en mi caso si vale la pena, pero el de ustedes puede ser un caso diferente.

¿Qué hemos perdido?

1. Estabilidad Económica y Laboral. En Colombia yo tenía un buen cargo en una muy buena empresa, con un muy buen salario y mi esposa tenía un buen cargo en una buena empresa y en los primeros meses de este año (después de tener todo listo para viajar, hasta los tiquetes comprados) le hicieron un par de muy buenas ofertas laborales.

2. Cercanía de la Familia. En Colombia estábamos cerca de la familia, si bien yo no los veía tan seguido a todos, sí compartía con algunos todas las semanas y mi esposa hablaba se reunía muy seguido con su familia.

3. Grandes amigos con quién compartir. En Colombia teníamos amigos para todos los planes. Teníamos con quienes reunirnos a jugar juegos de mesa en una noche de sábado, teníamos con quienes ir a cine o alquilar una película y verla en alguna casa, tenía con quienes reunirnos a tomar unos tragos y charlar. Cada cumpleaños lo celebraba 3 veces (con mi esposa e hijo, con la familia y con los amigos), además de las múltiples invitaciones a almorzar de los compañeros de trabajo.

4. Fútbol. En Colombia las Eliminatorias son importantes, el Mundial ni hablar. Ya teníamos amigos que nos estaban proponiendo cuadrar vacaciones para ir a Brasil a ver el Mundial, con otros simplemente haríamos planes de reunirnos a ver los partidos, en caso de no poder viajar. Acá no se tiene ese ambiente, el Fútbol (Soccer) es un deporte más, tan importante como el ciclismo y mucho menos importante que el Footy, el Cricket o el Rugby.

5. Colegio de nuestro hijo. En Colombia teníamos a nuestro hijo en uno de los mejores Colegios. La educación era difícil, pero buena, les exigen a los niños para que sean los mejores… acá, al menos en primaria (no estoy muy seguro que cambie mucho en bachillerato), les enseñan de forma que hasta el «menos brillante» entienda, sin preocuparse demasiado por exigirles para que «den más allá del deber», todavía tengo mis dudas si esto es bueno o no.

6. Apartamento más amplio. En Colombia teníamos un apartamento con 2 habitaciones, estudio, sala-comedor, cocina, 2 baños, relativamente bien ubicado. Acá todavía no lo tenemos. Por ahora sigue en la lista de lo perdido.

¿Que hemos ganado?

1. Tiempo. Tenemos mucho más tiempo para compartir. Si bien es cierto que parte de esto es por no tener trabajo, también es cierto que con el poco trabajo que hemos tenido, hemos podido estar al día en nuestros gastos.

2. Facilidad Económica. En medio de la inestabilidad de no tener un empleo fijo, el hecho que el pago mínimo por hora trabajada en Australia sea (en teoría) de 16 dólares ayuda a que con relativamente pocas horas trabajadas al mes se tenga el suficiente dinero para cubrir con los gastos básicos. Contamos además con el apoyo del gobierno para algunos gastos de nuestro hijo.

3. Nuevos buenos amigos. Hemos conocido personas muy buenas, muy queridas, muy amigables que en este poco tiempo nos han ayudado muchísimo. Personas que han llegado a nuestros corazones y que nos han brindado un abrazo, un consuelo o un consejo en el momento necesario.

4. Calidad de Vida. Es difícil explicarlo, más cuando la estabilidad económica no se tiene (aunque sí algunas facilidades), pero acá la vida es más tranquila, el hecho de poder hablar por celular en la calle sin el miedo a ser víctima de robo, el hecho de poder salir a caminar o a trotar a cualquier hora del día o de la noche… es cierto que Australia no es un paraíso, no es perfecta y también hay crímenes, pero en una proporción mucho menor.

5. Unión como familia. El hecho de estar viviendo esta aventura juntos, sin más familia con nosotros, nos ha acercado mucho más, en pareja y con nuestro hijo.

6. Deportes en paz. Aunque suene triste decirlo (triste por la realidad de mi Colombia), acá podemos ir al estadio en paz; y aunque no veamos fútbol, vemos footy, que es un deporte «intermedio entre el fútbol y el rugby». Realmente es emocionante, pero lo mejor es que con niños muy pequeños se puede ir, de forma segura, al estadio. Se puede uno reunir en la calle con fanáticos del equipo rival, horas antes de la final, y simplemente disfrutar de una fiesta en paz.

7. Facilidades de educación y salud. Si bien no es una maravilla la salud y la educación, estando desempleados en este momento sí tranquiliza que tengamos garantizado el acceso de todos al sistema de salud, y el acceso de nuestro hijo a un buen colegio, no a uno excelente, para el cual habría que pagar, como en cualquier parte, pero si a uno suficientemente bueno, que le brinda las herramientas para seguir creciendo acá en Australia.

8. No me arrepiento. Simplemente esto, hasta ahora, no me arrepiento de la decisión.

En conclusión, ¿Vale la pena? Depende, depende de las expectativas, depende de lo que estén dispuestos a sacrificar, depende de la actitud que decidan tener, depende de sus niveles de frustración ante el fracaso y de deseos de cambio. ¿Vale la pena? No se si para ustedes, pero para mi, todavía la respuesta es SI.

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Empieza la travesía en la Tierra de Oz – Para tener en Cuenta 1

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Bueno, al llegar a Australia hay una serie de tareas que se deben hacer. En esta entrada voy a hablar un poco de las más importantes:

  1. Comprar Myki:
    • Antes de llegar a Melbourne, nunca había oído hablar de Myki, pero después de llegar, es de las cosas más importantes. Myki es la tarjeta con la que se puede viajar en Metro, Tram o bus.
    • La tarjeta vale 6 dólares (3 dólares si se tiene una condición especial, por ejemplo a los menores de 16 años o a los adultos mayores, etc.). La tarjeta de 6 dólares se puede comprar en cualquier máquina de cualquier estación. Las tarjetas de condiciones especiales se deben comprar en puntos autorizados.
    • Para saber cuanto cuesta el tiquete, se debe saber en qué zonas de Melbourne se va a mover uno, Zona 1 o Zona 2. Zona 1 incluye el centro y los suburbios cercanos. Zona 2 incluye sólo los suburbios lejanos. Existen 3 tarifas diferentes. Sólo zona 1, sólo zona 2 (la más barata) y zona 1 y 2 (la más cara).
    • Luego de comprar las tarjetas, estas se deben cargar para poder viajar. Existen 2 formas de cargarlas, Myki Money (agregándoles dinero), o Myki Pass. Un Myki Pass es un tiquete que da viajes ilimitados por un número específico de tiempo: 7 o 28 – 365 días.
    • Ahora intentaré explicar el funcionamiento del cobro del tiquete, con precios de solo zona 1 (que son los que conozco, los otros precios serían proporcionales).
    • Si se tiene Myki Pass, el costo del día es de 4,30. El Myki pass se compra para un número de días determinado, y tan pronto empieza a cobrar, cuenta el total de los días (con corte a las 3 am), esto es, si se compró para 20 días, tiene un costo de 4,30 x 20 = 86 dólares. Si se empieza a utilizar a las 8 de la mañana del 1 de junio, estará disponible hasta las 3 de la mañana del 21 de junio.
    • Si se carga por el método de Myki Money, cobra el menor valor posible por pasaje, de forma que la primera vez que se marca en un día, empieza a contar 2 horas, y durante todo ese tiempo uno puede entrar y salir del sistema (marcando tanto en la entrada como en la salida) por un costo de 3,5 dólares, pero si durante el día, después de las 2 horas se vuelve a entrar o salir del sistema, el costo sería de 7 dólares por todo el día, independientemente de las veces que se utilice el sistema de transporte, todo esto viajando sólo en zona 1. Si se viaja solo en zona 2, el funcionamiento es el mismo, pero a menor precio. Si se viaja entre zona 1 y zona 2, el funcionamiento es el mismo pero a mayor precio. Con Myki Money, además, si se viaja en fin de semana, el precio es la mitad del precio de días hábiles.
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  2. Activar la cuenta bancaria:
    • De las cosas más importantes en Australia es tener una cuenta bancaria. A través de ella es que uno recibe los pagos salariales, recibe los pagos de subsidios de Centerlink (en caso de ser elegible), realiza pagos a Myki, pagos al celular, etc.
    • Si uno migra como residente, puede abrir la cuenta bancaria antes de llegar a Australia, con algunas restricciones (para prevenir lavado de dinero). Estas restricciones incluyen que sólo se puede consignar en la cuenta (no se puede retirar) y que sólo se puede consultar saldo vía internet (no vía telefónica, por ejemplo). Estas restricciones se levantan en el momento en que uno se presenta personalmente (con pasaporte) al banco. Desde ese momento se recibe la tarjeta débito y se pueden hacer todas las transacciones sin problema.
    • Nosotros abrimos la cuenta en el NAB, y ha salido muy bueno.
  3. Obtener el TFN:
    • Otro de los documentos indispensables para ser alguien en Australia es el TFN (Tax File Number). Este número es con el que uno paga impuestos, es un número personal, intransferible y SECRETO.
    • Por políticas de seguridad, este número no se le debe dar a nadie, excepto a su banco, a su empleador (después de haber sido contratado) y a muy pocas excepciones más (como agencias del gobierno). El detalle de esta información de seguridad llega en la carta que se recibe con el número.
    • Este TFN se puede solicitar en persona, pero es recomendable hacerlo por Internet en la página de la Australian Taxation Office. Nosotros lo hicimos así y en 1 semana obtuvimos el número de vuelta.
  4. Registrarse en Medicare:
    • Medicare es el sistema de salud público de Australia. Si uno es residente se puede registrar en él. Hay varias oficinas en todo Australia, y el registro es bastante rápido (nosotros nos tardamos como 30 min en total, esto es, esperando por el turno y luego al ser atendidos). Hasta ahora no nos ha llegado la tarjeta, estamos esperando que en 1 o 2 semanas más nos debe llegar. Hasta ahora (afortunadamente) tampoco hemos necesitado utilizar los servicios de Medicare.
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  5. Registrarse en Centerlink:
    • Si bien no es obligatorio registrarse en Centerlink, si escuchamos a muchas personas que nos recomendaron hacerlo. Al registrarnos tuvimos 2 experiencias diferentes. En la primera fuimos y nos atendió un señor que básicamente nos inscribió para un «curso básico de búsqueda de empleo». No nos brindó más información adicional. Luego nos dijeron que como tenemos un hijo pequeño, podríamos ser elegibles para un subsidio del gobierno (la gran mayoría de subsidios exigen llevar residiendo al menos 2 años, pero este aparentemente no tiene esa restricción), así que fuimos a otra oficina de Centerlink, y allá si nos dieron esta información y registramos la solicitud. Dentro de aproximadamente 3 a 4 semanas tendremos respuesta.
  6. Obtener teléfono celular:
    • Este es uno de los puntos donde depende mucho lo que cada uno quiera. Nosotros, para empezar, queríamos activar un celular que traíamos desde Colombia, y comprar uno nuevo en plan post-pago. Luego lo que averiguamos es que en la mayoría de los casos es mejor el plan pre-pago, entonces terminamos comprando un celular libre y 2 tarjetas sim.
    • Compramos las sim cards en una compañía que por lo que hemos averiguado no es muy conocida, pero fue recomendada por nuestro asesor y aparentemente el plan está muy bueno. La compañía se llama Amaysim.
    • De las compañías conocidas, se tienen Telstra, Optus o Vodafone, cada una con sus pros y contras.
  7. Buscar vivienda:
  8. Buscar trabajo:
  9. Buscar colegio:
  10. Unirse a una comunidad (opcional pero recomendada)

En esta entrada, hablo de las primeras 6. En la próxima entrada hablaré de las siguientes 4, y de lo que siga surgiendo.

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